
estoy parada en el borde
de un millón de ladrillos
uno arriba del otro
me trajiste acá
a la fuerza
la de tus miedos
la que no tengo
cuando mi única intención
era tomar un té
con dos de azúcar
porque se cómo te gusta
los dos juntos
y darte paz
que no queres
y ahora no tengo escape
me atrapaste
me ataste las manos
y me trajiste a lo más alto
de tu cobardía
para empujarme
y quedarte solo
mientras yo caigo al vacío
para estrellarme
como siempre supe
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