
Perdón por llegar tarde. Me apuré. Salí con tiempo de casa porque no me gusta ser impuntual.
Dos horas antes de irme ya me estaba preparando. Tenía armada mi mochila con todo lo que necesito al lado de la puerta.
Lo nuestro fue siempre un eterno desencuentro. Fue un constante llegar tarde. Pero te juro que esta vez de verdad quería llegar a tiempo.
El camino no fue lo que esperaba. Pasaron cosas que atrasaron mi llegada. Hice todo para correr, porque sabía que se me acababa el tiempo.
Hice todo y, sin embargo, llegué tarde a tu vida.
Deja un comentario