
Sé valiente, arrancame.
Arrancame de la soledad que digo que me gusta pero en realidad me da frío.
Sé valiente, arrancame.
Arrancame el corazón y ponelo al lado del tuyo, así laten juntos.
Arrancame, dale. ¿Qué te asusta? ¿Sufrir? Todos sufrimos, sobretodo por amor. ¿No te la vas a jugar por miedo a sufrir? Dale, arrancame.
Sé valiente, arrancame un beso sin previo aviso. No me voy a enojar, de hecho, te los regalo.
Arrancame sonrisas y arrancame abrazos. Arrancame una carcajada a la mitad de la noche.
Hace mucho nadie hace arrancar ese lado de mi alma. A veces pienso que se durmió para siempre y que ya no sirve.
Me cuesta decir “te amo”, pero podes arrancarme uno, si queres.
Pero se valiente y arrancate vos también. Arrancate el dolor, arrancate la vergüenza, arrancate, dale.
Arrancate el corazón y dame un pedacito. Yo te doy un poquito del mío.
Imaginemos que no tenemos miedo. ¿Qué haríamos? Yo arrancaría a algún lado, los dos, solos. A la playa por ejemplo, hace mucho no piso la arena.
O a un campo, a andar a caballo. Quiero sentarme a charlar con vos en el pasto, abajo de un árbol.
Seamos valientes. ¿Qué nos cuesta? Arranquemos, dale.
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